INICIATIVAS COLECTIVAS


BenkunAfru

Logotipo de BenkunAfru

(Armenia, Quindìo)

En la cuidadosa composición del nombre Benk-un-afr-u, encontramos algo de las raíces, el sentido y las búsquedas de este colectivo de jóvenes de la Universidad del Quindío, en la ciudad de Armenia. El primer fragmento, conecta con Benkos Biohó, el líder de la resistencia cimarrona en el país y referente de la lucha contra la esclavitud en el continente. El segundo y tercer fragmento entretejidos dan cuenta de la unión, la unidad y el encuentro afro que busca este colectivo y finalmente la u, sitúa esta iniciativa en la universidad, de ahí que la historia del colectivo está vinculada a la única universidad pública de este departamento. En este perfil queremos recoger las reivindicaciones de este colectivo, sus prácticas organizativas, sus acciones y apuestas a partir de las voces de Camilo, Verónica y Kevin, tres jóvenes integrantes de Benkunafru.

Este colectivo surge a finales del año 2007, “nace de la necesidad de crear un colectivo o grupo afro de las personas que venían a estudiar acá, que salen de sus pueblos, de sus regiones” cuenta Verónica. Quienes impulsaron el proceso en ese entonces, ahora egresados de la Universidad y llamados “los históricos”, conservan un lugar dentro del colectivo participando con ritmos diversos. Hoy, Benkunafru está compuesto por alrededor de 18 estudiantes de la Universidad del Quindío. La mayoría llegan a Armenia motivados por el ingreso a la educación superior; es el caso de Camilo: “uno llega al departamento del Quindío y rara vez uno ve una persona negra, una persona afro, es como difícil encontrarse con un hermano, [Benkunafru] fue como ese llamado a la familia, a la cultura, a sentirme arropado en ese momento, no estar tan solo”. También hay quienes que, como Verónica, han crecido en el Quindío porque sus familias migraron tiempo atrás, “yo soy de Buenaventura, pero a mí me criaron acá en Armenia, entonces yo no tenía mucho acercamiento con mi etnia, con mi raza, y me motivó porque en el colegio casi no tenían muchas personas de mi color y en la universidad ver un grupo así, que estaba conformado por personas que eran iguales a mí me motivaba cada vez más a asistir”. También participan estudiantes de otras universidades y hay apertura frente a la participación de personas que no son afrocolombianas, “la profesora Fernanda es un ejemplo, ella no es afro, pero a ella le gusta mucho lo afro, ella está muy identificada con nuestra gente y ella también siempre ha tenido ese proceso de acompañamiento a lo largo de toda la historia del colectivo Benkunafru; siempre ella ha estado ahí presente y claro es también una participación de ella siendo docente, no afro, pero si aportando en el proceso”, destaca Camilo.

La pluralidad en la composición del colectivo se relaciona con sus acciones, cuyos sentidos y alcances son diversos. Un eje importante gira en torno al propósito de lograr mejores condiciones para los estudiantes afrocolombianos. La gestión y ampliación de cupos en el comedor estudiantil es una de las iniciativas más estables y se suma a otras que se derivan de la interlocución permanente con el área de Bienestar Universitario, donde tienen como enlace a una integrante del colectivo. En palabras de Camilo, se trata de “tener como arropar mejor a la población”, de ahí que Benkunafru incide en las instancias universitarias, difunde la información y realiza los acompañamientos necesarios para que los estudiantes afrocolombianos accedan a programas que contribuyan a su permanencia y bienestar en la universidad. El colectivo también impulsa el grupo de danzas de la institución, que incluso fue creado por Benkunafru. Camilo destaca que los integrantes del colectivo participan activamente en este espacio “con ese grupo se les brinda una beca a los estudiantes en el primer semestre de participación del 50% y de ahí en adelante en el 100% del pago de la matrícula, entonces imagínese, ese es un apoyo inmenso para nosotros los que venimos del Pacífico, porque por lo general nosotros venimos con condiciones económicas no muy buenas”. Las memorias, tradiciones y músicas de sus comunidades se recrean al tiempo que se afirman las presencias afrocolombianas dentro de la Universidad y se rememora una historia que vincula el arte y la resistencia.  Ese también es el sentido de la conmemoración del Día de la Afrocolombianidad, evento que Benkunafru ha apropiado dentro de la agenda universitaria para hacer visibles los aportes de su pueblo a la construcción del país y los de ellos mismos como estudiantes afrocolombianos en los salones de clase y la universidad. 

Las acciones afirmativas y garantías de permanencia de los estudiantes afrocolombianos en la universidad son medidas por medio de las cuales Benkunafru repara múltiples exclusiones precedentes que viven los jóvenes afro dentro del sistema escolar. La migración a otra ciudad en busca de oportunidades educativas es una muestra de las desigualdades existentes. En consecuencia, la inclusión en la universidad es también una lucha por el reconocimiento y dignidad de sus pueblos en el conjunto de la sociedad. Recordemos que Benkunafru desarrolla sus acciones en una región que ha borrado las presencias afro, por lo tanto, la existencia misma del colectivo y sus prácticas, interpela esa historia en la universidad pública, el centro de la producción de conocimiento del departamento. Así lo describe Camilo: “En nuestro propósito está la lucha por la reivindicación y la defensa de los derechos del pueblo afrocolombiano, y yo creo que ahí radica el significado de Benkunafru para las personas que llegan a la Universidad del Quindío y en general al departamento del Quindío. Nuestro propósito también está en rescatar a través de la fuerza de la unidad, los valores ancestrales y afrodiaspóricos, ahí radica la importancia de Benkunafru y la importancia de la existencia de estos colectivos”.

Benkunafru también es un espacio de formación y pensamiento crítico para sus integrantes. Es así como el colectivo se ocupa de promover acciones y estrategias formativas, “nosotros identificamos dos círculos conceptuales en los cuales trabajamos, uno es la historia porque usted sin historia no sabe por lo que está luchando, y lo otro es la legislación, cuáles son todas esas leyes, decretos que usted tiene a su favor para poder reivindicar esos derechos” cuenta Kevin. Durante el año 2020, el proceso se desarrolló a partir de temáticas cuya investigación y preparación se distribuyó entre los integrantes para ser socializadas y discutidas en los espacios de reunión semanal. La orientación y acompañamiento de la profesora Fernanda es muy importante y el proceso ha sido grato y bien valorado, tal como Verónica relata: “Tratamos temas como el Tratado de Durban, la legislación de las comunidades negras y todo el componente histórico de la esclavitud. Por ejemplo, el que me tocó a mí fue el Tratado de Durban y fue un tema muy interesante ya que este nos muestra como en ese tratado recogían a muchas de las etnias afro, indígenas, personas que han sido discriminadas, xenofobias y actos discriminatorios. Ese fue uno de los temas que más me llamó la atención porque nos podemos recoger ahí, y también nos invita porque tiene una parte de cómo lo digo, habla un poco de los jóvenes al final y hace una invitación a que empecemos la lucha y tengamos más liderazgo”.

La participación en Benkunafru permite miradas renovadas y críticas sobre su lugar como personas afro, la realidad de sus propias familias, comunidades y territorios. Kevin, lo expresa así: “yo creo que, a las institucionalidades, ya sea universidades o el Estado, no le importa la vida de los negros en este país, hemos evidenciado que nuestra población o nuestro territorio sufre y sufre por más de cien, doscientos años y la cosa sigue igual. Entonces es necesario que existan este tipo de colectivos dentro de la educación superior, que luchen por los derechos de nuestras comunidades. Nosotros sabemos que para poder reivindicar esas luchas se tiene que hacer a través de proyectos o acciones afirmativas y a eso es a lo que le apostamos, poder formular y pelear donde haya que pelear para que esas políticas públicas para nuestras comunidades se realicen y las deficiencias que nosotros tengamos en la educación superior sean cada vez más pequeñas. Es importante porque estamos peleando contra las injusticias que vive nuestro pueblo y por otro lado es importante porque le damos al estudiante que llega un pensamiento crítico. Eso me pasó a mí, yo soy una persona que vengo del Pacífico, una persona que en su ingenuidad pensaba que lo que vive nuestra comunidad, lo que vive nuestra ciudad era algo normal y llegar a Benkunafru me ayudó a abrirme, a tener un pensamiento más crítico y a saber que hay que luchar por los derechos que se vulneran todos los días en nuestro territorio”. 

Los procesos formativos están vinculados a las prácticas organizativas de Benkunafru, “más allá de impartir esos conocimientos, de trabajarlos, también de ir trabajando ese aspecto de unión grupal” señala Camilo. Un colectivo de esta naturaleza se enfrenta al movimiento permanente en sus integrantes, cada semestre se vinculan estudiantes nuevos y quienes finalizan sus estudios, cambian los ritmos de su participación. Benkunafru ha vivido momentos de fragilidad derivados de esta situación y también se ha ocupado de encontrar alternativas. Así fue como emprendieron un proceso que llaman “recambio generacional”. Así lo describe Camilo quien junto a Verónica está liderando el colectivo, “cuando yo ingresé había participación en las reuniones, pero siempre los que estaban enterados de todo eran las mismas personas, y se trataba de hacer esa inclusión, pero nunca hubo ese empalme, hasta que llegamos a un punto creo que crítico y decidimos cambiar de representantes. Siempre los representantes eran personas que ya llevaban historia en el colectivo, pero esta vez eligieron a alguien nuevo que estuviera empezando”. La participación de “los históricos” ha sido fundamental en este propósito, han contribuido al proceso formativo y aportado en momentos decisivos del colectivo, “es de resaltar que los nuevos con los históricos siempre va a haber como un respeto por todo lo que ellos han hecho y lo que pueden seguir haciendo con el acompañamiento, siempre la relación entre nosotros va a ser de respeto y de admiración, porque lo que hicieron fue muy valioso en su tiempo”, relata Verónica. 

“A veces estamos muy bien en términos de participación y de un momento a otro caemos”, señala Kevin, de tal forma que el trabajo colectivo es una prioridad y un desafío constante en Benkunafru. El llamado “recambio generacional” que en todo caso posee un importante componente de diálogo entre generaciones de integrantes de Benkunafru, está acompañado por prácticas abiertas y colaborativas, según el mismo Kevin, “nuestra vida de liderazgo o del colectivo es no tener una posición de pirámide, que uno sola persona sea la que decida, sino que es una organización más horizontal, de ahí parte que tengamos varios comités, siempre las hemos tomado de una forma horizontal”. El cuidado del colectivo también se proyecta con la ampliación de sus redes e incidencia en espacios por fuera de la Universidad, eso sí, sin perder los propósitos de Benkunafru, como Camilo precisa “establecer relaciones con los diferentes entes universitarios, entes de la alcaldía y en todo el Quindío que nos permitan seguir tomándonos espacios, visibilizar el colectivo y donde nosotros podamos actuar en pro a nuestros objetivos”. Este propósito también contempla el diálogo con colectivos afro de otras universidades y con organizaciones que comparten sus luchas en el departamento del Quindío. 

Camilo utilizó la palabra “arropado” para referirse al significado de su participación en el colectivo y la expresión “buscar cómo arropar” para definir lo que Benkunafru hace con los estudiantes afrocolombianos que llegan a la universidad. Kevin narró su experiencia en el colectivo reconociendo que ha logrado un pensamiento crítico y así, desnaturalizar aquellas realidades cuya permanencia, hace pensar que no pueden transformarse. Interpelarlas, tratarlas como injustas y hacer parte de una lucha colectiva muestra que el pensamiento crítico de Kevin atraviesa su acción y lo moviliza. A la pregunta por el significado del colectivo Benkunafru para los estudiantes afrocolombianos que tiene y tendría la Universidad del Quindío, la respuesta de Verónica fue “nosotros necesitamos algo nuestro” y además encuentra en sus compañeras mujeres un referente que sostiene su participación en el colectivo: “Paola, una de las compañeras que tenemos en Benkunafru, es una de las personas que más me inspiran porque ella y Whitney son personas, mujeres que se plantan y dicen lo que piensan y tienen mucho conocimiento acerca del proceso, de las luchas que ha tenido el pueblo. Entonces ellas son unas de las personas que me inspiran más a estar aquí presente”. La fuerza entretejida en el nombre del colectivo Benk-un-afr-u, arropa, moviliza, inspira. Es memoria, acción y horizonte. 

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